LA PAZ, 18 sep (Aprac Bol Radio Digital) – El gobierno de Bolivia alertó este martes a la comunidad internacional sobre la gestación de un presunto golpe de Estado orquestado por el expresidente Evo Morales (2006-2019).
Según el comunicado emitido por la Cancillería, Morales busca acortar el mandato del actual presidente Luis Arce para habilitarse como candidato en las elecciones de 2025, desafiando las restricciones constitucionales.
La tensión política se ha intensificado con el inicio de una marcha encabezada por Morales desde Caracollo, en el departamento de Oruro, hacia la ciudad de La Paz. Este movimiento, que busca convertirse en un bloqueo nacional de caminos, es visto por el gobierno como parte de una estrategia más amplia para desestabilizar al Ejecutivo, que fue elegido con el 55% del apoyo electoral.

El Ministerio de Relaciones Exteriores advirtió que estas acciones tienen como objetivo “asfixiar económicamente al pueblo boliviano y generar convulsión social”. La marcha, según Morales, tiene el propósito de «salvar Bolivia», pero desde el gobierno se la interpreta como una maniobra para forzar un vacío de poder que facilite el regreso de Morales al escenario electoral.
El comunicado de la Cancillería también acusó a Morales de anteponer sus ambiciones personales a los intereses del país. Recordó que el exmandatario, en declaraciones previas, afirmó que sería candidato presidencial “por las buenas o por las malas”, un gesto que el gobierno considera como una amenaza a la estabilidad y la democracia boliviana.
En un contexto de creciente incertidumbre política, el presidente Luis Arce ha denunciado públicamente las acciones de Morales como un intento directo de desestabilización, aludiendo a que sus esfuerzos responden a intereses personales más que a un verdadero compromiso con el bienestar del país. La marcha liderada por Morales cubre un recorrido de 190 kilómetros y, según los organizadores, tiene como fin último la “defensa de Bolivia”.

Sin embargo, Morales ha dejado claras sus intenciones en varios discursos. En uno de ellos, antes de comenzar la marcha, se refirió abiertamente a la posibilidad de que el presidente Arce y el vicepresidente David Choquehuanca “abandonen al pueblo”, sugiriendo que la tercera figura en la línea de sucesión presidencial, el senador Andrónico Rodríguez, podría asumir el poder.
Esta declaración ha desatado una ola de especulaciones sobre un posible plan para desplazar a Arce, lo que allanaría el camino para que Morales se postule nuevamente, a pesar de las limitaciones legales que actualmente le impiden participar en los comicios de 2025.
En medio de esta pugna política, Bolivia enfrenta desafíos económicos que complican aún más el panorama. Los bloqueos y las marchas previstas podrían agravar la situación económica, afectando la distribución de alimentos y combustibles en el país, un escenario que podría generar más presión sobre el gobierno de Arce.
El enfrentamiento entre Morales y Arce no solo refleja una lucha por el control del poder político, sino también una profunda división dentro del Movimiento al Socialismo (MAS), el partido que ambos dirigentes han liderado en diferentes momentos de la historia reciente de Bolivia.


