LA PAZ, 14 ago (Aprac Bol Radio Digital) – La paz diplomática entre Bolivia y Chile enfrenta una nueva amenaza, esta vez impulsada por un supuesto boicot político interno. La canciller boliviana, Celinda Sosa, denunció este martes una campaña de desinformación liderada por opositores que, con afirmaciones «falsas» sobre el suministro de carburantes, buscan erosionar las relaciones bilaterales entre ambos países.
En una declaración contundente, Sosa desmintió categóricamente los rumores que circulaban en medios locales, según los cuales Chile habría prestado diésel a Bolivia para enfrentar la escasez de combustible.
«Estas declaraciones son completamente infundadas y malintencionadas», afirmó Sosa, subrayando que tales acusaciones provienen de sectores vinculados al expresidente Evo Morales, con la clara intención de desestabilizar la administración del presidente Luis Arce.

El origen de esta controversia radica en las palabras del diputado opositor Héctor Arce, quien aseguró que el presidente Arce habría gestionado directamente con su homólogo chileno, Gabriel Boric, el préstamo de diésel.
Las imágenes de cuatro buques en el puerto chileno de Sica Sica, que supuestamente transportaban combustible hacia Bolivia, fueron utilizadas por el diputado para sustentar su afirmación, aunque Sosa y otras autoridades gubernamentales desmintieron rápidamente tal versión.
«No se debe hacer política con base en mentiras que solo buscan perjudicar al pueblo boliviano y dañar nuestras relaciones internacionales», aseveró la canciller, haciendo un llamado a la responsabilidad y a la ética en el ejercicio político.
En la misma línea, la ministra de la Presidencia, María Nela Prada, calificó de «vergonzosas e irresponsables» las declaraciones del diputado opositor, advirtiendo que este tipo de actos pueden tener consecuencias graves para la estabilidad y la reputación del país en la arena internacional.

A esta oleada de desmentidos se sumó la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), que en un comunicado oficial lamentó que se intentara hacer política con un tema tan delicado como el abastecimiento de combustibles.
«Las declaraciones antojadizas de algunos actores políticos no solo son falsas, sino peligrosas, pues ponen en riesgo las relaciones bilaterales con países vecinos», alertó la petrolera estatal.
El trasfondo económico de esta crisis subraya la complejidad de la situación en Bolivia, donde la estabilidad política y las relaciones internacionales son cruciales para mantener el flujo de recursos vitales como el combustible.
Mientras el gobierno lucha por preservar su credibilidad y proteger sus relaciones exteriores, la sombra de la desinformación amenaza con oscurecer el panorama.

