SANTA CRUZ, 14 ago (Aprac Bol Radio Digital) – En un esfuerzo por aliviar las tensiones financieras que enfrentan las regiones, seis gobernadores de Bolivia, junto con representantes del gobierno, han alcanzado un acuerdo crucial para reprogramar el pago de deudas con el Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR).
La reunión, que tuvo lugar en la ciudad de Santa Cruz, marcó un hito en la cooperación entre las autoridades regionales y el gobierno central, subrayando la importancia de un trabajo conjunto para enfrentar los desafíos económicos actuales.
El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Marcelo Montenegro, destacó que el Gobierno ha cumplido su compromiso al aprobar una resolución biministerial, en coordinación con el Ministerio de Planificación, que permitirá aplicar estas reprogramaciones tanto a las gobernaciones como a las alcaldías.

Montenegro subrayó la necesidad de evaluar los gastos de las gobernaciones, especialmente aquellos asociados a competencias establecidas por ley, pero que actualmente presentan dificultades para ser asumidas plenamente por las entidades subnacionales.
El gobernador en ejercicio de Santa Cruz, Mario Aguilera, calificó el encuentro como “fructífero”, señalando que refleja la voluntad de los gobiernos autónomos departamentales de trabajar en beneficio de sus regiones y del país en general.
Uno de los temas centrales de la reunión fue la necesidad de preparar a las regiones para los resultados del próximo censo, que podrían requerir un “reordenamiento” de la distribución de recursos.

El acuerdo también incluyó la planificación de una nueva reunión en La Paz, el próximo lunes 17 de agosto, donde se realizará un análisis detallado de las modificaciones presupuestarias necesarias para el año 2025. Este encuentro será clave para avanzar hacia un nuevo pacto fiscal, que permita una distribución más equitativa de los recursos en todo el país.
Por su parte, Montenegro reiteró el compromiso del Gobierno de trabajar en conjunto con las gobernaciones para mejorar los ingresos regionales, a través de un control más efectivo del pago de regalías, lo que podría representar un alivio económico significativo para las regiones más afectadas.
Este proceso de reprogramación y cooperación intergubernamental se perfila como un paso fundamental hacia la estabilidad financiera y el desarrollo equilibrado de Bolivia.

