La Paz, 16 ago (Aprac Bol Radio Digital) – En medio de la incertidumbre económica y la creciente desconfianza en el sistema financiero, la Federación de Empresarios Privados de La Paz ha revelado este jueves que al menos 6.000 millones de dólares están siendo retenidos por la población boliviana en sus hogares, un fenómeno conocido como el «Colchón Bank».
Esta tendencia refleja una creciente especulación y una respuesta directa a las preocupaciones sobre la estabilidad financiera del país.
El presidente de la Federación, Rolando Kempff, explicó que este comportamiento de los ciudadanos, que prefieren guardar sus ahorros en casa en lugar de depositarlos en los bancos, es indicativo de la falta de confianza en el sistema financiero y la volatilidad económica.
«La población saca su dinero del banco y lo almacena en sus hogares para proteger su patrimonio», afirmó Kempff y aseveró que este fenómeno se ha intensificado en tiempos de crisis.

Este resguardo masivo de dólares en hogares bolivianos ocurre en un contexto donde el tipo de cambio se mantiene en Bs 6,96 por dólar, bajo un esquema de Crawling Peg, o fijación ajustable, según lo explicado por el ministro de Economía, Marcelo Montenegro.
A pesar de las garantías oficiales sobre la estabilidad del tipo de cambio, la percepción de riesgo entre la población ha llevado a muchos a optar por guardar sus ahorros fuera del sistema bancario.
El ministro Montenegro también advirtió anteriormente a El Deber que el fenómeno del «Colchón Bank» no es nuevo y que desde 2017 se ha observado un retiro constante de dólares del sistema financiero.
Según sus estimaciones, alrededor de 10.000 millones de dólares están actualmente en manos del público, fuera de los bancos, lo que plantea desafíos significativos para la economía nacional.

Este comportamiento, impulsado por el temor a la inestabilidad económica, no solo refleja una falta de confianza en las instituciones financieras, sino que también limita la disponibilidad de divisas en el mercado formal, complicando aún más la situación económica del país. Los empresarios y el gobierno ahora enfrentan la tarea de restaurar la confianza y encontrar mecanismos que incentiven a la población a reintegrar estos fondos al sistema financiero, un paso crucial para la recuperación económica de Bolivia.
Mientras tanto, la economía boliviana sigue lidiando con los efectos de esta especulación masiva, que amenaza con debilitar aún más la estabilidad financiera del país si no se toman medidas urgentes para abordar el problema.

