LA PAZ, 16 oct (Aprac Bol Radio Digital) – Bolivia atraviesa la crisis ambiental más severa de su historia, con incendios forestales que han devastado 9,8 millones de hectáreas de bosques y pastizales, con epicentro en el departamento de Santa Cruz, la región más poblada del país, reveló el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA).
De acuerdo a la agencia China de Noticias Xinhua, el director del INRA, Eulogio Núñez, informó que este año se ha alcanzado una cifra histórica de hectáreas quemadas, con el 68 por ciento concentrado en el departamento oriental de Santa Cruz (este).
“Hasta el 8 de octubre, las áreas afectadas por los incendios cubren un total de 9,8 millones de hectáreas a nivel nacional”, indicó Núñez durante una conferencia de prensa.
Después de Santa Cruz, el departamento más afectado es Beni (noreste), con el 28 por ciento del total, seguido por La Paz (oeste) con el 3 por ciento, y el resto distribuido en otras regiones bolivianas.

El presidente Luis Arce emitió el Decreto Supremo 5235 el 30 de septiembre, declarando estado de desastre nacional debido a los incendios forestales que han consumido casi 10 millones de hectáreas de bosques y pastizales en Bolivia hasta la fecha. Esta medida surge tras una evaluación conjunta entre autoridades nacionales, subnacionales y militares, quienes pidieron la movilización de recursos tanto internos como internacionales para combatir los incendios.
Según datos del INRA, en los últimos cinco años Bolivia ha perdido 34,6 millones de hectáreas de bosques y pastizales debido a los incendios forestales, afectando principalmente a los departamentos amazónicos de Santa Cruz y Beni. El año 2024 ha sido especialmente devastador, con 9,8 millones de hectáreas quemadas hasta el 8 de octubre.
“Nuestros registros muestran que hasta el año 2023 habíamos alcanzado un récord con 6,2 millones de hectáreas afectadas. Este año marca un hito, destacando la magnitud de un problema que involucra a todos los actores del sector agrícola, desde pequeños productores hasta grandes empresarios”, afirmó Núñez.

De acuerdo con los datos del INRA, en 2019 los incendios destruyeron 5,2 millones de hectáreas; en 2020, 4,9 millones; en 2021, 4,1 millones; en 2022, 4,4 millones; en 2023, 6,2 millones y en 2024, la cifra ha alcanzado 9,8 millones de hectáreas.
El director del INRA destacó que el 40 por ciento de las tierras afectadas corresponden a bosques y el 60 por ciento a pastizales, lo cual representa una pérdida crítica para la biodiversidad y la producción agrícola y ganadera del país.
Núñez también señaló que el fuego sigue activo en 26 municipios de tres departamentos. “Es importante mencionar que, comparado con la semana anterior, hemos reducido de 70 a 43 las comunidades con fuego activo”, agregó Núñez.
Los incendios forestales son recurrentes en Bolivia durante esta época del año, y se atribuyen principalmente a los ‘chaqueos’, prácticas de quemas controladas autorizadas para la preparación de tierras para la siembra y pastoreo. Sin embargo, muchas veces estas prácticas se salen de control, especialmente en épocas de sequía.

Por su lado, el presidente Luis Arce informó este domingo que gracias a un operativo aéreo y terrestre que moviliza miles de bomberos y diversas aeronaves, incluidos dos aviones cisterna Electra Tanker, se ha logrado reducir significativamente el número de incendios forestales. Hasta el momento, se han apagado 79 incendios en los departamentos de Santa Cruz, Beni, Pando y La Paz.
“El total de 6.137 bomberos forestales del Comando Conjunto de Respuesta ante Eventos Adversos de las Fuerzas Armadas ha participado activamente en esta tarea”, señaló el presidente en sus redes sociales.
Según los datos proporcionados, se han realizado 3.027 operaciones de descarga de agua utilizando tecnología como el “Guardian System” y los Bambi Bucket. Además, se han desplegado dos carros y una lancha bombero, tres drones, cuatro avionetas fumigadoras, dos helicópteros Z9, un Eco Charlie, un Super Puma, tres aviones Hércules y un Bk-117D3. Comunicó que hasta la fecha se han descargado un total de 3,8 millones de litros de agua y continuaremos trabajando sin descanso hasta extinguir todos los incendios en el país.


