El hecho ocurrió en frente del establecimiento educativo, ubicado en la carretera Diagonal Jaime Mendoza, cerca de Lagunillas, en el municipio de Uncía, Potosí.

Cinco menores de edad perdieron la vida y varios resultaron heridos luego de incendiarse un bus escolar que transportaba estudiantes. El hecho ocurrió en frente del establecimiento educativo, ubicado en la carretera Diagonal Jaime Mendoza, cerca de Lagunillas, en el municipio de Uncía, Potosí.
El vehículo funcionaba con un sistema de gas licuado de petróleo doméstico no autorizado, lo que provocó el siniestro.
Luego de sus clases, trece estudiantes acababan de subir al vehículo que de pronto comenzó a arder en llamas. En medio de gritos y el clamor por ayuda, ocho lograron escapar por las ventanas, aunque el fuego los alcanzó y los dejó con heridas. Los otros cinco adolescentes quedaron atrapados en el fuego.
El vocero del comando de la Policía de Potosí, coronel Limberth Choque, confirmó que el vehículo no tenía documentos y que el conductor, Roman I. A., de 53 años de edad, no portaba su licencia en el momento del hecho. El hombre quedó aprehendido.
“El bus era indocumentado y no contaba con las condiciones mínimas de seguridad. Cumplía el servicio diario de transportar a los estudiantes de comunidades alejadas”, informó el uniformado.
La Policía continúa investigando las circunstancias del accidente para determinar responsabilidades y esclarecer los hechos.
Momentos de terror, impotencia y tristeza se apoderó de los familiares de los estudiantes cuando llegaron al lugar del hecho. Algunos se desmayaron al reconocer las mochilas que les pertenecían a sus seres queridos. El llanto rompió el silencio cerca del colegio.
FALLECIDOS
Los cinco cuerpos fueron llevados a la morgue. Todos fueron identificados con la ayuda de los familiares. Luego de la autopsia los cuerpos fueron trasladados a sus hogares, donde son velados.
En tanto, los heridos fueron trasladaos a la localidad de Llallagua, Potosí, para que reciban atención médica. Los que revisten gravedad están un un hospital de la ciudad de Oruro.
FUENTE: LA RAZON
