Además convocó a una sesión extraordinaria del Consejo Nacional de Autonomías (CNA) para el lunes 31 de marzo.

El presidente del Estado, Luis Arce, anunció ayer la aprobación de un decreto supremo que declara a Bolivia en situación de emergencia nacional debido a los desastres naturales provocados por las intensains lluvias.
Además convocó a una sesión extraordinaria del Consejo Nacional de Autonomías (CNA) para el lunes 31 de marzo, con el objetivo de coordinar acciones de respuesta y recuperación.
“En vista de todo lo que está ocurriendo y que ha sido ampliamente cubierto por los medios de comunicación, estos desastres naturales nos exigen declarar la situación de emergencia nacional. Hoy emitimos el decreto supremo correspondiente que permitirá agilizar la respuesta de todos los involucrados en la tarea de mitigar los daños”, anunció Arce.
Medidas para agilizar la ayuda
Durante una conferencia de prensa en la Casa Grande del Pueblo, acompañado por su gabinete de ministros, Arce explicó que la declaratoria permitirá acelerar la asistencia a los damnificados, facilitar compras por excepción, gestionar financiamiento externo y movilizar mayores recursos técnicos, logísticos y económicos hacia las regiones más afectadas.
“Asimismo, para mejorar la atención desde el Gobierno nacional hacia los departamentos, estamos convocando para el lunes a un Consejo Nacional de Autonomías extraordinario en la Casa Grande del Pueblo”, indicó el mandatario.
La reunión con los gobernadores tiene como finalidad coordinar esfuerzos entre el nivel central y las regiones para garantizar una respuesta efectiva ante la crisis climática.
Además Arce adelantó la elaboración de un plan posinundaciones para la reconstrucción y reparación de daños.
Lluvias sin precedentes en 40 años
El Presidente destacó que Bolivia no había registrado precipitaciones de esta magnitud en al menos cuatro décadas, según datos del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi).
“Estas lluvias no se habían registrado en el país hace más de 40 años; por lo tanto estamos atravesando realmente una situación muy complicada”, lamentó.
Las intensas precipitaciones han impactado en los nueve departamentos del país. En Beni, las autoridades han declarado desastre departamental, mientras que La Paz y Santa Cruz se encuentran en emergencia debido a los efectos de las inundaciones.
Impacto y cifras de la emergencia
Hasta ahora se reportan 209 municipios afectados, con un saldo de 378.885 familias damnificadas. Además se registran 2.596 viviendas afectadas y 818 completamente destruidas.
La tragedia ha cobrado la vida de 51 personas, con ocho desaparecidos. La emergencia también ha golpeado el sistema educativo: 29 unidades educativas han sido afectadas, nueve colegios pasan clases semipresenciales, 14 a distancia y seis suspendieron actividades, principalmente en Beni.
“Este año, como nunca, tenemos 818 viviendas destruidas que debemos reconstruir luego de la evaluación que haremos caso por caso”, afirmó Arce.
Despliegue de asistencia y ayuda humanitaria
El Gobierno ha movilizado a 4.081 efectivos de las Fuerzas Armadas, además de personal del Viceministerio de Defensa Civil, para atender la emergencia. Hasta el momento se han entregado 234 toneladas de ayuda humanitaria, equipos y maquinaria con una inversión cercana a Bs 4 millones.
Además, 29 brigadas móviles de salud han brindado 2.733 atenciones médicas en seis departamentos, mientras que se han activado todos los programas nacionales de salud para atender las necesidades de la población afectada.

Evaluación de zonas afectadas
Por su parte, el viceministro de Defensa Civil, Juan Carlos Calvimontes, presentó un informe detallado sobre las regiones más golpeadas por las lluvias.
Informó que el 18 de marzo se hizo un sobrevuelo en Santa Cruz, específicamente en Pailón, Cuatro Cañadas, San Julián, El Carmen Rivero Torres, Ascensión de Guarayos, Yotaú, Mineros y Montero. Se constató que Guarayos y Mineros presentan daños significativos.
El 19 de marzo, en el chaco boliviano, se recorrió el río Pilcomayo, se verificó que la comunidad Porvenir, ubicada en su ribera, quedó prácticamente inundada. En la zona, se brindó ayuda humanitaria a 36 comunidades y se evacuaron familias aisladas.
